Artículo de Luis Escribano
No es habitual que en mis artículos escriba sobre temas que
vive un servidor, pero en esta ocasión, el tema lo merece.
Lo primero de todo agradecer
de corazón todas las muestras de apoyo y ánimo recibidas en estos días de
tantas y tantas personas, al conocer la arbitrariedad cometida con mi cese como
Jefe de Servicio de Cooperación Económica en la Dirección General de
Administración Local de la Consejería de la Presidencia y Administración Local.
¡Mil gracias a todas ellas!
Particularmente, he de agradecer
a mis amigos y compañeros de El Demócrata Liberal el apoyo y las muestras
de afecto que he recibido personalmente, así como a través de sus artículos, un
próximo vídeo y la difusión de la información en las redes sociales.
También agradezco el
apoyo mostrado por muchos compañeros de la Junta de Andalucía (no puedo
nombrarlos a todos para que no se vean perjudicados en sus Consejerías) que
conocen bien mi trabajo, y especialmente mi empeño por mejorar día a día la
gestión, a pesar de todos los inconvenientes y obstáculos que encuentra uno en
la Junta de Andalucía, algunos insalvables por mor de la mediocridad existente
en muchos cargos de reponsabilidad.
Por último, debo agradecer
a Pedro de Tena y Silvia Moreno sus publicaciones en los diarios Libertad
Digital y El Mundo informando de lo ocurrido. Es necesario que, a fin de evitar
que se repitan episodios como éste, se conozca toda la verdad y los concretos
motivos de mi cese.
He creído necesario que se vayan conociendo poco a poco los
detalles de lo sucedido, por lo que voy
a relatar parte de los hechos, así como dar un toque de atención a los
diputados del Parlamento andaluz para que actúen con el objetivo de acabar con
estos abusos de poder.
En este suceso, es
más que evidente la infracción de derechos fundamentales, especialmente los
de libertad de expresión, opinión, igualdad, mérito y capacidad. Marginar y
discriminar de manera tan grosera y palpable a un funcionario público que
ejerce su derecho a la libertad de expresión y opinión, tanto en su trabajo
como fuera de él, que critica y denuncia las irregularidades de la Junta de
Andalucía, que realiza su trabajo con la rigurosidad que impone el cargo, es más propio de un régimen totalitarista y
autoritario que de un Estado democrático y de Derecho.
Quiero recordarles que no es la primera vez que ha ocurrido
algo similar. Antes de este cese, ya intentó que me cesaran del mismo Servicio el
que fuera Viceconsejero de Presidencia e Igualdad, Antonio Vicente Lozano (la Consejera era entonces Susana Díaz), cuando salió publicado en
la prensa, en abril de 2013, las denuncias que Eduardo Maestre y un servidor
habíamos presentado en la Fiscalía
Superior del TSJA, en Granada, cuando dirigíamos la asociación “La Resistencia ciudadana”. Entonces
ocupaba el cargo de Director General de Administración Local Antonio Maíllo, actual coordinador de
IU en Andalucía, que recibió la llamada telefónica de Lozano (“imputado” en el
caso ERE) pidiendo mi cese inmediato, y eso que en aquellas fechas, la
Dirección General se encontraba en otra Consejería (Consejería de
Administración Local y Relaciones Institucionales). Al igual que Antonio Maíllo
me agradeció el esfuerzo que realizó el personal del Servicio para sacar
adelante las subvenciones tramitadas en 2012, así como sacar adelante la
convocatoria de 2013, con los escasos recursos de que disponíamos, yo también le agradeceré siempre que hiciera caso
omiso a las pretensiones del ex Viceconsejero de Presidencia para que fuera
cesado inmediatamente.
¿Qué ha pasado ahora? El motivo que verbalmente me comunicó
el Director General el pasado 11 de noviembre –viernes-, día del cese, fue: “no
me gusta como se trata a los Ayuntamientos en el Servicio”. Obviamente,
ante tamaña aberración, solicité una cita a la Secretaria General Técnica de la
Consejería de la Presidencia, que me atendió amablemente el mismo lunes día 14
de noviembre. Dado que, tras intentar explicarle la arbitrariedad que suponía
mi cese, no quiso escuchar lo que ya llevaba por escrito, lo presenté en el
Registro dirigido al Consejero de la
Presidencia y Vicepresidente de la Junta de Andalucía, solicitando me
comunicara los motivos concretos de mi cese. También se lo he dirigido directamente por email a la Secretaría del Consejero. A día de hoy no he recibido
respuesta del escrito.
Igualmente, el día 15 de noviembre, presenté otro escrito
dirigido a la Dirección General de
Recursos Humanos y Función Pública, del que tampoco he recibido respuesta. Entre otros extremos, y dado que una
vez cesado de un puesto de libre designación me tienen que asignar otro puesto
de trabajo, y la Secretaria General Técnica me dijo en la reunión del pasado 14
de noviembre que la Dirección General de Función Pública tenía que crear uno
nuevo para mí, solicité expresamente en el escrito que estuviera relacionado con el
área de Administración Local -llevo 12
años trabajando en esta área, incluidos los 6 últimos, y era lógico aprovechar
ese conocimiento y experiencia-, incluso manifesté mi voluntad de seguir en
la Dirección General, dado que yo mismo había informado numerosas veces de la
necesidad de personal en el Servicio, y la
propia Cámara de Cuentas también había realizado esa recomendación en su
Informe de Fiscalización del Plan de Cooperación Municipal 2009-2013. Igualmente
solicité que, en el supuesto de negarme lo anterior, me asignaran un puesto en
el Consejo de Transparencia, dado que había participado como miembro del Grupo
de Trabajo de la Ley de Transparencia andaluza (aunque después de hacer el
primer informe, nunca más contaron conmigo), y la sede se encontraba en el
mismo edificio que la Dirección General.
Por supuesto, no he acabado ni en la citada Dirección
General ni en el Consejo de Transparencia, aunque a otro funcionario sí le han
creado un puesto en dicho Consejo tras ser cesado de un puesto de libre
designación. Pero no ha sido sólo ese funcionario: al Consejo de Transparencia
han ido incorporándose funcionarios de distintas Consejerías a
dedo sin problema alguno, y como me dijeron personalmente el propio
Director del Consejo, Manuel Medina,
y su Secretario General, algunos de ellos ni siquiera reúnen el
perfil que consideraban más adecuado. ¿Por
qué esa diferencia de trato y ausencia de racionalidad?
Pues bien, en vez de aprovechar mi experiencia y
conocimientos en el área de Administración Local, me han asignado provisionalmente un
puesto en la Consejería de Salud, denominado Asesor Técnico-Ordenación
Sanitaria, en el Servicio de Planificación en Salud y Vigilancia de los
Derechos, con un perfil en materia
sanitaria del que no tengo ningún conocimiento.
Además, dado que tengo la obligación legal de concursar en
la próxima convocatoria, el puesto que me han asignado posee un área funcional (Salud
y Ordenación Sanitaria) que no puedo
hacer valer como mérito porque nunca he ocupado puestos con ese área
funcional. Y para colmo, ese puesto ha
salido a concurso de méritos en la última convocatoria, en el que no he
podido concursar tras el cese, por lo que tendrán
que asignarme otro nuevo puesto cuando se resuelva el concurso de méritos en
varias semanas. Y no acaba aquí la cosa en el acoso: dado que en mi ficha personal aparece la dirección de mi residencia, han buscado la sede de la Junta más alejada (vivo en Mairena del Aljarafe, y me asignan una plaza en Sevilla Este).
Por tanto, es más que evidente la situación de acoso, que no sólo perjudica mi carrera como funcionario, sino también la satisfacción del interés
general.
Si todo esto no es una absoluta
discriminación, un sin sentido, una decisión sin racionalidad alguna, un claro abuso de poder, que
venga algún diputado del Parlamento andaluz y me lo explique con mucho detalle.
No tengo nada que
ocultar, sino todo lo contrario. Por ello, espero que salga a relucir toda
la verdad. Esta es una oportunidad de
oro. Ahora ha llegado el momento de demostrar si realmente funcionan las
instituciones de control, la separación de poderes, los partidos políticos que
tanto predican de palabra pero no de obra. Las
buenas intenciones y la voluntad de mejorar se demuestran con las acciones,
no con las promesas o planes.
Se habla mucho de iniciativas en el Parlamento andaluz para
aprobar medidas que protejan a los funcionarios que denuncian casos de
corrupción e irregularidades en las Administraciones. Esas medidas, si algún
día se materializan como es debido, podrían mejorar algo lo que tenemos hoy día.
Pero, en casos como el mío, sus señorías tienen la oportunidad de demostrar que
realmente tienen interés en acabar con estas prácticas de abuso de poder.
¡Investiguen,
pregunten, llévenme a declarar al Parlamento!
Lo primero que he de manifestar a los diputados del Parlamento
es que lean todas las denuncias que he realizado
en este diario, con hechos, datos y fundamentos, desde enero de 2015: caso
ERE, Invercaria, Agencia IDEA, Agencia de Cooperación Internacional, Agencia de
Instituciones Culturales, contratos verbales, cursos de formación, y un largo etcétera.
Se que algunos ya lo han leído.
Para demostrarles la veracidad de mis denuncias (no ha sido
rebatida ninguna de ellas), al día
siguiente de producirse las elecciones a la Mesa del Parlamento de
Andalucía en 2015, con la patente ilegalidad cometida por el diputado Luis
Pizarro, publiqué mi artículo titulado “Luis Maduro”,
escrito de madrugada con mucha indignación por lo sucedido –una violación en toda regla del Estado de
Derecho en la que se supone es la Cámara de los representantes, consentida
por los diputados del PSOE, Podemos, Ciudadanos e IU-, y lo motivé de forma
contundente.
Que conste que les envié mi artículo a los partidos y a algunos
diputados. Sólo lo recurrió el PP. Pues bien, esta semana, el Tribunal Constitucional ha confirmado el contenido de mi artículo.
Por tanto, a bote pronto, no parezco que sea tan “incompetente” como me pinta
el Director General que me ha cesado, ex alcalde de Chauchina.
Señores diputados: aprovechen el asunto de mi cese para
conocer lo que está ocurriendo con los puestos de libre designación en la Junta
de Andalucía. Les puedo ofrecer mucha información, si tienen interés en ello,
pero con luz y taquígrafo.
Y si quieren realmente
conocer lo fácil que es abusar del poder en la Junta de Andalucía, conozcan
parte de lo ocurrido en el Servicio. Para empezar, por ejemplo, sus señorías pueden
solicitar todos los informes emitidos por el Servicio de Cooperación Económica desde
2012 sobre el funcionamiento del
Servicio y las necesidades de recursos humanos, especialmente el suscrito con fecha 11/04/2016, que bien conoce el
Director General; los informes emitidos en estos años sobre el Plan de Cooperación Municipal, uno de
los cuales se entregó a los auditores de la Cámara de Cuentas; los informes del
Servicio sobre las segregaciones de entidades locales autónomas y creación de
municipios desde 2012; informe sobre el borrador del Acuerdo del
Consejo de Gobierno respecto a la distribución de créditos a Ayuntamientos de
la Comunidad Autónoma de Andalucía; copia del expediente de reintegro de una
subvención tramitado en el Servicio que fue inspeccionado por la Inspección
General de Servicios de la Junta e informado por la misma; informe sobre el
proyecto de Decreto-ley de medidas de reactivación industrial y mejora de la
regulación económica; informe sobre un expediente de queja del Defensor del
Pueblo Andaluz sobre los Decretos-Leyes 7/2013 y 8/2014; informe sobre el Fondo
de Contingencia de los Presupuestos de la Comunidad Autónoma para atender
situaciones de catástrofes; solicitudes de informes al Gabinete Jurídico sobre
expedientes tramitados en el Servicio; informe sobre la PATRICA; etcétera. Y
esto sólo es una pequeñísima muestra del trabajo que se ha realizado en el
Servicio.
Si sus señorías no
aprenden con los casos concretos, ¿qué virtudes pueden ofrecer las medidas
que dicen van a aprobar para proteger a los funcionarios? Cada vez que se
cometa un atropello de este tipo hay que actuar inmediatamente para que no se
repitan estos abusos. Estas experiencias enseñan los vicios del sistema, y si
los diputados del Parlamento tienen algún interés en ofrecer soluciones a este
grave problema, ahora tienen la
oportunidad de averiguar con lo ocurrido como se generan estas arbitrariedades.
Si se tomaran verdadero interés en conocer lo que ha ocurrido en el caso de mi
cese, puedo asegurar que sus señorías aprenderán muchísimo. Me ofrezco públicamente para explicarlo con
todo tipo de detalles.
Los diputados del Parlamento tienen muchas atribuciones para
averiguar y controlar al Ejecutivo andaluz y actuar en consecuencia; entre
otras, pueden llamarme a declarar al
Parlamento. No me gustan los protagonismos, pero sí el aprovechar las
oportunidades para acabar con las injusticias, y esta es una de ellas.
Sin embargo, me temo que todo esto quedará de nuevo, como ha
pasado con otros funcionarios de la Junta de Andalucía, en una lucha
individual, en la soledad del funcionario que denuncia irregularidades y casos
de corrupción (ver mis artículos en este diario, más de cien, y los muchos
vídeos grabados junto a mi amigo y colaborador también de este diario, Eduardo
Maestre), que no sigue consignas arbitrarias, que procura ser un buen profesional
como servidor público, cumpliendo con el ordenamiento jurídico.
Coda: abusarán del poder, seguirán con el acoso, marginarán los méritos y la capacidad, pero jamás conseguirán callarme.
Estás pidiendo a los diputados de la Junta de Andalucía que denuncien un sistema que les ha permitido obtener los sueldos y privilegios que detentan. No es problema de voluntad, alguno habrá que quiera ayudarte, es problema de que ellos no responden a los ciudadanos sino a su jefe de partido. Por supuesto que hay mecanismos actuales que podrían poner en solfa la actuación del Ejecutivo, pero las relaciones de poder los impiden.
ResponderEliminarPor eso siempre insisto en que la legitimación tiene que venir por la asociación y empuje desde fuera del poder establecido. Aprovechando las grietas del régimen, por supuesto, pero sin confiar en que los miembros del mismo van a echar por tierra sus prebendas.
Ojalá me equivoque y haya alguna persona que anteponga la decencia al régimen, pero no lo creo porque están en el régimen precisamente porque no tienen decencia.
Gracias Manu. Soy consciente de la escasa libertad que tienen los políticos para hablar y actuar al margen de las directrices de los jefes de partido.
EliminarEn este caso, y a fecha de hoy, sólo el PP se ha interesado por lo ocurrido, y además de preguntarle al Consejero en el Pleno, han pedido mi comparecencia en la Comisión de la Presidencia, en el Parlamento, donde espero tener la libertad de relatar todo lo ocurrido, aunque luego posiblemente no tenga consecuencia alguna, dado el peso del régimen del PSOE en Andalucía. Pero, al menos, dejaré ese testimonio.
Buenos días,En esta nuestra Andalucía,por cada persona interesante y trabajadora que haya,nace veinte tontos que entra por la puerta de atrás que son los corre ve y dile y los palmeros que son los que abundan mas,lo siento por ti y por los que día a día se juega el físico intelectual para que Andalucía salga del atolladero.
ResponderEliminarBuenas tardes: por desgracia, así es. Y no es fácil soportar esa presión constante de un régimen como el del PSOE en Andalucía. Un saludo!
Eliminar¿Y cómo puede darse tamaña vulneración de derechos y libertades, no ya en un estado de derecho, sino en la propia Europa?. Yo pienso que habría que ir (también) a Bruselas, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos si hace falta, con un argumento bien claro: Si la Unión Europea no está para cuidar de sus propios ciudadanos, los ingleses han hecho lo correcto y sólo han sido los primeros.
ResponderEliminarPues ocurre, Emilio, y mucho más de lo que los ciudadanos puedan imaginar. Son pocos los que se atreven a dar la cara, lamentablemente, y cuando te machacan, te sueles quedar muy solo, y es difícil sobrellevarlo. Un saludo!
EliminarCuando hay un personaje en un estamento que defiende al Pueblo, los dineros de los mismos no encontraras ningún apoyo por tu causa que es denunciar las irregularidades de los mismos, pienso que yo no podría denunciar ni permitir que alguien me denuncie cuando esta por debajo del peldaño de la escalera. Los quieren borregos sumisos y lo que quieren es lo que comenta venboy2 corre y dile y los poyá que estas aquí hace esto. Te admiro por anteponer el bien comun a tu bienestar, te has jugado demasiado, pero tienes que tener en cuenta que mejor sabe un plato de sopas ganado honradamente,y dormir tranquilo del tirón, que estar comiendo a cuerpo de rey y mal mirado por el pueblo, te animo a que sigas luchando donde te pongan estos impresentables, por tu capacidad de lucha. a LOS GUERREROS NO NOS CALLARAN NI EL PODER NI NADIE QUE VENGA EN SU NOMBRE. Un saludo y animos, estamos contigo.
ResponderEliminarMucha gracias, Manuel!
EliminarAl menos, siempre nos quedará el poder de la palabra.
Un saludo!
Ahora empezará un ninguneo, que los que conocemos tu labor de denuncia, no debemos permitir. Utilicemos nuestra voz como altavoz de lo que te intentan hacer, que no es otra cosa que callarse.
ResponderEliminarÁnimo, no estas solo
Hola, Antonio: solo, solo, no estoy, pero sí se siente esa "soledad" del que da la cara día a día, recibiendo palos del régimen del PSOE.
EliminarDe los grupos parlamentarios, sólo el PP se ha preocupado de actuar en el Parlamento y en los medios de comunicación, ni un partido más. Esto es lo hay en Andalucía: pleitesía al régimen.
Un saludo!