Soy cordobés, de Cabra -centro geográfico de Andalucía,
según los estudios del ilustre geólogo Juan Carandell-, de edad provecta,
aunque no en grado suficiente como para disfrutar de una deseada jubilación.
Estudié Derecho y a su ejercicio he dedicado mi vida laboral. Comencé como
abogado laboralista en los 70; como abogado del recién creado sindicato CSUT,
escisión ultraizquierdista del sindicato comunista CC.OO. No se ganaba mucho,
incluso nada, pero era muy fardón eso de ser laboralista. En ese contexto, fui
también candidato al Congreso de los Diputados, por el Frente Democrático de
Izquierdas, en las primeras elecciones del año 77. En fin, cosas propias de la
juventud. Como dijo Gil de Biedma en su bellísimo poema “No volveré a ser
joven”: “…como todos los jóvenes, yo vine a llevarme la vida por delante…”.
Después, pasado el sarampión -aunque no del todo-, ya no
volví a militar en ningún partido. Preparé oposiciones y desde 1978 puedo decir
-tomando las palabras y el concepto de Ángel González, también funcionario- que
mi biografía es mi expediente.
Sólo he conocido -e intuyo que no cambiará la cosa-
regímenes autoritarios. Y contra ambos he luchado en la medida de mis
posibilidades; es decir, en la medida en que un mosquito pueda inquietar una
calva solemne y lustrosa. Curiosamente, en ambos casos, con las mismas armas:
la palabra. De joven, con la vietnamita y los artículos que copiábamos de
Diario16, Triunfo o del mismísimo Correo del Pueblo; ahora, con la propia
opinión.
Saludo a Máx Estrella, al que tengo el honor y el placer de haber conocido en persona en alguna fiesta en casa de una amiga común, fiesta en la que conocí a otras buenas personas que tenían en común el enorme mérito de haber renunciado a una vida fácil al abrigo del régimen putrefacto andaluz por luchar por la libertad y contra las injusticias. Sois dignos de admiración.
ResponderEliminarMuchas gracias, amigo. Eres muy amable, aunque exageras. Un abrazo.
EliminarQuerido jose luis quien te ha visto y quien te ve!!!
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